A solas con mi ser interior

marisolflamenco 31 mayo 2010 0

A solas con mi ser interior

Hoy es una de esas noches en las que las ideas se agolpan en mi mente, es una de esas noches donde tengo ganas de escribir lo que siento. Y esta noche me siento Viva. Si, viva, y aunque las cosas no me han salido tan bien últimamente, debo reconocer que estoy en pie. Y que a pesar de los malos momentos, y de las historias que han desgarrado mi alma, sigo creyendo en la gente, sigo creyendo en el amor. Sigo pensando que la vida es maravillosa y que es el mejor regalo que Dios me ha dado y que por lo tanto tengo que aceptar las cosas que vienen, sean estas buenas o malas.

Que importa si a veces las cosas no son lo que yo esperaba, lo importante es que en algún momento formaron parte de mi vida y que me dejaron experiencias, que me dejaron recuerdos, si estos son buenos, los disfrutaré toda la vida y si son malos, me servirán de ejemplo y de lección para el resto de mis días. A si es que he decidido pensar en mis errores y aprender de ellos, para que cuando haya una próxima oportunidad  sea más cautelosa y de ser posible que cometa otros errores, pero jamás los mismos.

Y también he decidido seguir siendo yo, con mis virtudes y con mis defectos, con mis arranques, con mis locuras, con todo ese mundo loco que traigo dentro. Muchas personas se han ido de mi vida, entre ellos mi Padre, Kevin y dos de mis mejores amigos. Sin embargo, las lecciones de vida y el cariño que de ellos recibí siguen aquí, en lo más profundo de mi corazón.

Los últimos meses no han sido nada fácil, arriesgue muchas cosas en el intento de volar, y no lo niego, alcé el vuelo, y logré alcanzar el cielo. Un cielo maravillosamente bello, como lo son todos los cielos. Y he sido feliz a un en medio de la tormenta.  Y por eso he decidido seguir siendo yo.

Una vez alguien me dijo que si seguía siendo a si, me iban a lastimar mucho en la vida. Y es cierto, me han dado tantas puñaladas, que creo que ya estoy acostumbrada. Y lo mejor de todo es que en lugar de matarme, me hacen fuerte y me enseñan que esta vida es de los valientes y que el cielo solamente los que son fuertes lo arrebatan.


Y si, sigo creyendo en los príncipes, sigo creyendo que son de color azul y aunque con el pasar del tiempo se destiñen. Que importa si se destiñen, el azul desteñido es también hermoso, cuando lo miras con el corazón.

Y que importa si para el resto del mundo las cosas no son perfectas. No estoy buscando en la vida perfección, pero si busco lo ideal, lo que me enseñe a ver las cosas como son. Incluso cuando no son del color con el cual yo las veo.

Sigo creyendo que la vida es maravillosa, aun después de enfrentar la muerte. Creo que Dios tiene un propósito en mi vida y que todas las cosas que me pasan son el producto de su voluntad. Y aunque a veces no las entiendo, he aprendido a aceptarlas y a disfrutar cada hoy con la mejor disposición.

A veces uno entrega el corazón a las personas equivocadas, pero no por eso significa que estas personas sean malas. Simplemente no son las indicadas. A lo mejor al doblar la esquina está ese instante de luz que tanto hemos buscado.

Ya he perdido muchas cosas en la vida, no quiero seguir perdiendo. Pero si para crecer como persona, debo perder, acepto el reto y me enfrento con la vida como debe ser, con los pies bien puestos en el suelo, la mirada siempre mirando hacia delante y mi corazón puesto como siempre en las nubes. Y es que he aprendido que donde esté mi tesoro, ahí también estará mi corazón.

Y esta noche he decidido seguir siendo yo, la niña soñadora, la que sonría aun en medio del dolor, la que aprendió a perdonar incluso cuando le han hecho pedazos el corazón.

Y como no puedo recuperar los pedazos de mi corazón hecho mitades, he decidido, pintar con besos y con sonrisas uno nuevo, para que cuando llegue el momento indicado sea muchísimo más lindo que el de antes.

Y es que amar no es malo. Malo es haberse quedado con las ganas y no haberlo intentado.

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