Tristán e Isolda

Richard Wagner el gran compositor alemán, ayudo a la fama de un relato amoroso de la época medieval que vivia ya por cientos de años en la cultura europea.  Tristán e Isolda representan la pareja romántica por excelencia, el amor que sufre, el amor que lucha, el amor que es imposible.
La cultura celta situa a Tristán, y digo la cultura celta porque en cada cultura ha habido una versión del héroe de esta leyenda. El Tristán de los celtas es un caballero de alta alcurnia sobrino del rey de Irlanda que le confÃa el cuidado de su futura esposa en el viaje a reunirse con él. Según los relatos una poción destinada al rey y su futura Isolda tomada por accidente por los otros dos, da al traste con todo, provocando el enamoramiento.
Una es volverse amantes y ocultar el secreto que luego ya desposada con el rey Isolda es descubierto. Los amantes son desterrados pero por con el tiempo deciden separarse para que Isolda vuelva con su esposo, el rey. Se prometen amor eterno y Tristán parte.  Conoce a muchas mujeres y casa con una de ellas, es herido en la batalla y en su lecho de muerte pide ver a Isolda.
La promesa hecha al separarse de que una vela blanca llevada por Isolda representarÃa que aún le amaba y una negra que le habÃa olvidado debe cumplirse. Un Tristán a punto de morir pregunta a su celosa mujer sobre la vela que lleva camino a su encuentro Isolda y aquella miente al respecto…una vela negra del olvido lleva la rubia Isolda, lo que provoca la muerte inmediata de Tristán. La tragedia culmina con la muerte de Isolda que llegada a verle le encuentra muerto.
Tristán e Isolda, realidad o mito, resulta en una representación del amor que se ha mantenido por siglos y ha sido llevada a la literatura y a la opera.
Tags: grandes amores, relatos de amorAmor a la rusa

Nacio Nicolás Romanov destinado a ser Zar de todas las Rusias en 1868 en la ciudad de San Petersburgo. Recibió la educación que merecia de acuerdo a su linaje y se le mantuvo alejado de la realidad polÃtica de Rusia, que no conoció hasta ascender al trono. En 1894 se casó con Alix de Hesse, hija de familia de gran alcurnia, una guapa e inteligente rubia, que además era muy propensa a creer en superticiones y asuntos relacionados con la magia. De este matrimonio, entre Nicolás y Alexandra, nombre que tomó Alix al convertirse en la nueva Zarina y a la ortodoxia rusa, nacieron 4 hijas y un futuro Zar, Alexis que padecia hemofilia.
La salud precaria del zarevich Alexis, el poco carácter de Nicolas y las superticiones de Alexandra, permitieron que un arribista como Rasputin se instalara en la corte e influyera sobre la Zarina que influia al Zar.  Las viscitudes de la familia real rusa empezaron con la revolución bolchevique, con la captura, con el cautiverio, pero durante el tiempo que el matrimonio real duró y que sólo separó la muerte, Nicolás amó tiernamente a Alexandra y la Zarina mostró siempre un amor inquebrantable por el Zar.Â
Sufrieron juntos las penurias del cautiverio luego de triunfar los bolcheviques, y antes de ello, durante y hasta el dÃa de su ejecución, nunca ni la Corte Imperial ni la familia real, observó pelea o diferencia alguna entre aquellos dos, que desde el dÃa en que fueron presentados se amaron.
No estuvieron exentos como toda familia real de algunos rumores de infidelidades y de todos era conocida, la enorme influencia que la Zarina ejercia sobre su marido. Canonizados mucho tiempo después de su muerte, las imagenes tomadas durante su reyna, reflejan la serenidad de un matrimonio bien avenido.
Tag: grandes amoresUn beso frente al mar…

Los dÃas se han tornado frÃos…y hoy en mi viejo carro me dirijo a la ciudad.  Sabes he pasado a la orilla de la playa, y no he podido dejar de recordar los momentos felices del verano, en que tu y yo nos conocimos, a las orillas de ese mar.
Era un domingo plácido de marzo, desde la ciudad habÃa ido a la playa para terminar algunos trabajos universitarios, buscaba la calma alejandome del bullicio y de las salidas a pasear con los compañeros de clase. Cargando mi vieja mochila y notas me senté sobre la arena cálida cuando has venido a hacerme compañÃa.
Recuerdo que también venÃas de paseo…con tu viejo perro a pasar unos dÃas con la familia, me preguntaste de dónde venÃa y cuánto me quedarÃa…serÃa sólo una semana he dicho, estabas encantado de nuestra charla, y yo también! me encontré pidiéndote que me mostrarás el pueblo cercano, en el fondo querÃa seguir oyendo el timbre de tu voz.
Caminamos los dÃas siguientes cada tarde hasta el pueblo, a tomar un café, a ver los escaparates de las tiendas atestadas de cachivaches pasados de moda, comer un helado, o solo caminar. A veces reiamos fuertemente y otras solo caminabamos, sentÃa el estómago lleno de mariposas…y habÃa olvidado mi propósito de ocuparme de la tarea.
Se fueron volando los dÃas en el viejo lugar…aquel domingo antes de volver has venido a decirme adiós, todos esos dÃas en que nos contamos nuestras vidas, reimos con nuestros recuerdos infantiles y aún hicimos algunas intimas confidencias, nunca nos permitimos decir si sentiamos algo…no habÃa razón, tu marcharÃas a tu empleo al acabar la semana y yo volverÃa a mi vida de ciudad.
Esa tarde de domingo caminando por la arena, tome tu mano para decirte, lo bien que habÃa pasado el tiempo…y nuestros ojos se encontraron no habÃa necesidad de decirnos nada, nuestros corazones sabÃan lo que significaba…y recuerdo el murmullo de las olas de la tarde, a lo lejos un barco silbaba y tu me besabas….
Senti aquel beso tierno con la misma emoción de mis besos primeros de adolescente, y mi corazón emocionado se sintió transportado a otra dimensión, respondà a un beso lleno de ternura con igual sentimiento, me apartaste el cabello y sonreiste…diciéndome “nunca olvidaré esta tarde de domingo” solo atiné a decirte…”tampoco yo, ni el beso frente al mar” sin saber si volverÃa a verte…un beso quizá de despedida…no lo pensé en ese momento…
Querido no lo he olvidado y han pasado 15 años, te escribo estas lineas para recordarte…que te extraño y que espero que vuelvas pronto a casa…
Tags: General, relatos de amorAmor motorizado…
Era una mañana de enero, cuando corrÃa por la calle, recién me habÃa duchado y apenas vestida corria hacia el bus. Como siempre suele suceder luego del finde, el sueño me habia ganado.
No queria volver a sentir la mirada airada de mi jefe, cuando mirando el reloj y mirándome luego a mi, parecia decirme “anda tú no podÃas ser más que tú”…bueno me sucede y a menudo, sobre todo cuando el frÃo enfria la madrugada, me cuesta dejar mi cálido lecho.
Bien llegue volando a la estación…algunos soñolientos con su café esperaban y yo tratando de abrochar los botones he dejado caer mi libro…el que siempre va conmigo para aligerar las horas en el metro, le he visto….un alto chico venÃa en sentido contrario abrigado en su chaqueta y con la bufanda que movia el viento.
No sé si le vi o me vio, lo cierto es que éso me despertó…si sentia sueño me sentÃa de pronto reavivada y me pensé…quién era este guapo en la estación? ojalá me preguntara la hora…quizá tendrÃa un poco de suerte y me preguntarÃa la linea de bus a tomar…pero nada. Â
Por algunos segundos olvidé donde estaba…querÃa llenarme los ojos viéndole..alto, castaño, me gustaba sÃ! pero seguro no repararÃa en mi…no habÃa tenido tiempo de arreglar mi cabello y seguro lucÃa pálida y deslucida…aunque debo reconocerlo me veÃa guapa en mi chaqueta y el pantalón marrón, alta con mis botas…al menos éso pensaba yo.
La gente me ha arrastrado dentro del metro, viendo aquel encantador chico me olvidé de que debÃa abordarlo, pero dónde han llevado a mi encantadora visión???? entre el tumulto le veo, está buscando un asiento, me apresuro a sentarme cerca de la puerta, cuidando de alejar con la mirada a los que pretendan sentarse, en el lugar que yo he reservado para aquel que no se entera!
Bien las hadas me han escuchado…se ha sentado, siento mi corazón palpitante, debo hacerme la indiferente…que pésima soy en éso. Ha tomado el diario y se dispone a leerlo, lo mismo hago con mi libro. Por un momento busco en sus manos una sortija…vaya no hay nada! una sonrisa asoma a mis labios mmmm es soltero!
Bueno me concentraré en las imágenes pasando en la ventana, por un momento le veo a los ojos y levanta la mirada, vaya guapos ojos marrones, me ha sonreido!!!! apenas esbozo una sonrisa, vaya tonta pudiendo decir un “hola tú” apenas sonrio como una aburrida monalisa…vuelve al diario, yo al metro pasando las estaciones…
De pronto ha parado el metro, aún falta para que llegue a mi destino, pero oh!!! mi chico se ha levantado, se alista a bajar, Dios!!! le veo, me ve….siento el corazón emocionado…me ha dicho “chao” …otra sonrisa de tonta! y veo por la ventana al chico parado en la estación mientras mi metro se aleja, me sonrie……..
Ah desdicha ha sido solo un suspiro que ha pasado…que guapo! que sonrisa! que bello! anda….he llegado a la estación y debo correr a la oficina….son las 9.15 y allá está mi jefe charlando…lo veo, me ve, no sé qué mirada tiene hoy y ni me he ocupado en averiguarlo, voy sonriente hacia mi sitio, me saludan y sonrio a las otras chicas, todas se preguntarán por qué luzco tan felÃz…
El jefe no ha dicho nada, y en pasando por mi sitio le he regalado una gran sonrisa! la sonrisa del flechazo que sentà en un momento por un desconocido….que pasó a mi lado en el metro…me vuelvo a pensar…que guapooooooooooo vaya que dÃa más bonito hace! el sol brilla, ah que bonito es el amor!

Felicidad y endorfinas
El amor y los sentimientos se dice vienen del corazón y el alma, pero las sensaciones que producen vienen desde ondas cerebrales gracias a la producción de algunas hormonas como las endorfinas que por la sensación que dan, son llamadas hormonas de la felicidad.
Cuando alguien ve al objeto de su cariño, siente sensaciones que son causadas por una segregación de endorfinas y feromonas, producen la sensación ya dijimos de placer que todos llaman “flechazo” a medida que la relación avanza el aumento de hormonas propicia hasta el acto sexual, que es cuando la mezcla de estas en mayor cantidad, proveen el placer que al mismo acompaña.
No solo en cuanto al enamoramiento y el sexo se relacionan las endorfinas, sino al básico hecho de sonreir, cuando una persona sonrie es porque libera endorfinas, el acto de reir mueve músculos y estimula al cerebro.
Muchas cosas propician la sensación de placer, cuando ayudan al cuerpo a producir endorfinas y feromonas, el caminar por el campo motiva a algunos, correr por la playa o sentarse en la arena a otros y a muchos más oir una canción que hable de amistad, de amor, de sentimientos, y es ahà cuando esa felicidad que se siente viene del cerebro que está recibiendo una dósis de endorfinas, una dósis de felicidad.
Tag: General
La Doña y el músico

Si alguien supo inspirar grandes sentimientos de amor, ésa fue La Doña, como se conocÃa a una de las más rutilantes estrellas de la Epoca de Oro del cine mexicano, MarÃa FelÃx. La bella de los Alamos, Sinaloa, era una encantadora morena de cabello largo, delgada y alta figura, con un sinuoso modo de andar, una cara que solÃa recordar uno de aquellos cuadros pintados por los renacencistas y una personalidad arrolladora.
Esa era la mujer que cautivarÃa a muchos hombres además de sus extasiados fans, pero uno de aquellos a los que amó fue con el que vivió una apasionada historia de amor seguida en su momento por los medios. Era MarÃa FelÃx la actriz más popular del cine mexicano, recién habÃa terminado de rodar Doña Bárbara, aquella pelÃcula llena de magnetismo y belleza sobre la novela del gran Rómulo Gallegos. Una MarÃa que mucho tenÃa de Doña Bárbara conoció al que era entonces, el más popular de los músicos, AgustÃn Lara, con una carrera exitosa en la música, una fama de don juán e infiel, ganada a pulso, un hombre que sin ser apuesto cautivaba a cualquier mujer con su música, cautivarÃa a la Doña.
Conocerle y encapricharse de él fueron una para la Diva, luego de unas semanas de coqueteos, la FelÃx era la amante oficial del músico, pero iniciarÃan una tórrida historia de amor, en la que celos, infidelidades y egos acabaron dando al traste con la relación.  MarÃa sabÃa de la fama de infiel de su pareja y ella tenÃa un carácter poco dócil, las peleas eran atronadoras y las reconciliaciiones de ruidosas.
Aún asÃ, él veÃa en ella a la mujer que colmaba su hombrÃa, tenÃa a su lado la mujer que todos deseaban y éso parecÃa hacerle felÃz, pareciera que no sintiera mayor sentimiento por ella que admiración ante su gran belleza. Ella veÃa en él, al músico famoso que todas adoraban, al hombre de gran sensibilidad, y que formaban una pareja que encantaba a todo mundo.
Vivian un amor apasionado, desbordaba sentimiento y sensualidad, pero se tornaba al mismo tiempo infiel y egoista, los dos egos de dos super estrellas acabaron con la paciencia. Se separaron después de 3 años de matrimonio…un recuerdo? para la posteridad, “Maria Bonita” aunque dijeran que al músico poco le importaba su mujer, escribió para ella la más romántica y enamorada de las canciones, ensalzando su gran belleza, que todos recordarÃan años después de muerta y ella…reconoció como muchas de las otras que se ligaron sentimentalmente al músico, que aquel habÃa sido el gran amor de su vida.
Un gran amor o no?
Tags: General, grandes amores
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